Selección de la uva y elaboración del vino
A partir de la llegada de la uva a la bodega comienza un método de elaboración diferente al resto de las bodegas en el mundo. Una elaboración por gravedad, donde la uva fluye a lo largo de todo el proceso por su propio peso sin necesidad de ser forzosa y agresivamente empujada mediante bombas. En Bodegas Resalte consideramos este método una prolongación de la dedicación y el trabajo que realizamos en el viñedo y del respeto por nuestra materia prima.

Al llegar la vendimia a bodega la uva es inmediatamente procesada, pasando a una cinta donde se vuelve a seleccionar cada racimo. Posteriormente la uva se sube por una cinta hasta la despalilladora situada encima del ovi, que es el pequeño depósito de acero donde vamos a transportar la vendimia y posteriormente el vino.

Aquí la baya ya liberada del racimo cae sobre un ambiente en ausencia de oxigeno debido al uso del hielo seco (CO2 sólido a -80ºC). Con ello evitamos oxidaciones que hagan peligrar la calidad de nuestra uva. Al llegar a la cantidad máxima de 3.000 Kg el ovi es elevado y transportado mediante el puente-grúa hasta su depósito de destino, donde se abre una compuerta en el ovi que libera su contenido al interior del depósito.

Este sistema de elaboración se utiliza a lo largo de toda la vinificación, y tiene como resultado una extracción selectiva, potente y respetuosa de las mejores esencias y aromas de nuestra uva.
Puesto que cada viñedo es diferente, los separamos en depósitos diferentes, sobre los que mantendremos un control exhaustivo de temperatura, un control analítico diario y una cata periódica de los depósitos que nos dará información del momento idóneo para hacer los remontados con el ovi.

En cada depósito separamos diferentes tipos de uva, que se trabajarán de forma individual para  sacar de cada uno el mejor vino posible.
Esta elaboración tiene como fin producir vinos de guarda que expresen el trabajo hecho en la viña, vinos finos, complejos y elegantes.