Instalaciones
En Bodegas Resalte disponemos de la más moderna tecnología en el mundo enológico. Esto nos permite trabajar algo tan preciado e importante para nosotros como es nuestro vino de la manera más delicada y aséptica posible.

Un ejemplo es la incorporación de un puente grúa en nuestras instalaciones (de lo que fuimos pioneros), que nos permite evitar las fuertes agresiones a la uva que implican los bombeos tradicionales. Asimismo mantenemos controles de temperatura y humedad, para que tanto en depósito o en barrica nuestros vinos estén a unas temperaturas contraladas y en unas condiciones ideales de conservación.

Durante el embotellado, las botellas son lavadas en su interior con agua limpia declorada, desodorizada y filtrada, para eliminar cualquier posible partícula o aroma que se haya podido introducir durante su fabricación.

Posteriormente las botellas son inertizadas con nitrógeno para que durante el llenado, el vino no entre en contacto con el oxígeno, que puede producir ciertas oxidaciones y alterar su perfil organoléptico. Finalmente las botellas son encorchadas al vacío para no producir sobrepresiones en la cámara de aire formada entre el corcho y el vino, y evitar así problemas ante algún cambio ocasional de temperatura durante su transporte o conservación.

Los equipos de limpieza del material enológico (como mangueras, depósitos, barricas) y también los suelos de las distintas dependencias de la bodega siguen exigentes protocolos de higiene.

En Bodegas Resalte utilizamos la tecnologia para ofrecer al consumidor un producto único.