VIÑEDOS

vinedos

Todo comienza en la tierra.

En Bodegas Resalte entendemos que la identidad de un vino comienza mucho antes de llegar a la bodega. Comienza en el viñedo, en la singularidad de cada parcela y en las decisiones que tomamos a lo largo del año.

Desde Peñafiel, trabajamos con viñedos situados en diferentes municipios de Ribera del Duero, donde la diversidad de suelos, altitudes y orientaciones nos permite explorar distintas expresiones del Tempranillo, variedad protagonista de nuestros vinos tintos.

Cada viñedo tiene su propio carácter. Nuestro trabajo consiste en conocerlo, interpretarlo y respetarlo.

 

Cada parcela exige su propio cuidado.

El viñedo requiere atención durante todo el año. La poda en seco, la poda en verde, el desniete y el aclareo de racimos forman parte de los trabajos manuales con los que buscamos favorecer el equilibrio de la planta y la calidad de la uva.

Nuestro equipo técnico realiza un seguimiento continuo de la evolución de cada viñedo, adaptando las labores de viticultura a sus necesidades y a las condiciones de cada campaña.

Porque no existen dos parcelas iguales. Y tampoco deberían existir dos maneras idénticas de trabajarlas.

 

Vendimiar es saber cuándo.

La vendimia es uno de los momentos más decisivos del año. Determinar cuándo recoger cada parcela requiere experiencia, observación y precisión.

A partir del envero intensificamos las visitas al viñedo para seguir la evolución de la uva. Realizamos catas de bayas y análisis de muestras que nos ayudan a valorar su madurez y a decidir el momento óptimo de recolección.

Vendimiamos manualmente, realizando una primera selección de racimos en el propio viñedo. La uva se transporta en pequeñas cajas y cajones para evitar aplastamientos y preservar su integridad hasta su llegada a bodega.

 

Seleccionar también es elaborar.