En Resalte tenemos claro que los pequeños detalles marcan la diferencia.

En el proceso de elaboración de vino no solo cuenta buscar una materia prima de excelente calidad, donde dedicamos todos nuestros esfuerzos, sino que también hay un largo trabajo desde la trasformación de la uva, los trasiegos, el envejecimiento en barrica que implican la máxima dedicación para obtener un producto de máxima calidad en todos los aspectos.

Uno de esos detalles, que para nosotros es de vital importancia, es sin duda la cata de tapones que realizamos en bodega. Sí, ha leído bien: cata de tapones.

Desde hace unos años hemos desarrollado un protocolo de compras para todos los tapones de nuestros vinos. Esto no es más que unas especificaciones concretas que queremos que cumplan todos los tapones que usemos para embotellar los vinos. En ella hacemos referencia a una densidad concreta, a un aspecto visual o, entre otras muchas cosas, el análisis del tratamiento de superficie para que este sea el correcto y usted no tenga que llamar al Increíble Hulk para abrir la botella.

Pero una de las cosas más sensibles para nosotros es el posible aporte aromático defectuoso que puede dar al vino un tapón contaminado, que son aromas producidos por la actividad microbiológica natural en el propio campo. Recordemos que el tapón de corcho es un producto natural, sostenible y que se saca del alcornoque (Quercus Suber L.) cada 10 años como mínimo, un árbol muy frecuente y típico de España y Portugal.

Debido a que es un producto natural, el tapón es un punto crítico a la hora de embotellar un vino, pues el vidrio es totalmente neutro y el vino antes de embotellar ya sabemos que está en perfectas condiciones.

La cata de tapones consiste en colocar una muestra de 150 tapones en botes de vidrio con tapa de forma individual, añadimos 5 ml de agua bidestilada en cada uno y dejamos macerar unas 24 horas a 25ºC. Después de esto el equipo técnico repasa uno por uno el aroma de cada bote y realizamos un informe. Si la muestra es correcta (aromáticamente limpia), cumple los requisitos técnicos y pasa el test se realiza la compra a la corchera correspondiente. Esto lo hacemos antes de confirmar las compras y de nuevo cuando los tapones están en bodega marcados con nuestro nombre. Si en alguno de las dos catas se detectan aromas que pueden dañar al vino ese pedido se rechaza.

Además de esto para Expresión, Gran Resalte y Essences contratamos un servicio de análisis tapón a tapón de elevado coste para reducir aún más cualquier posible inconveniente.

Solo este año vamos a catar más de 4.000 tapones para que usted cuando abra una botella de Resalte disfrute plenamente de un vino que sabemos no le defraudará.

 

Enrique Andrades.

Director técnico.